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  • Sebastián Rodríguez

Quillo junto a Marian De Marte te desean amor


Interpretando de manera soberbia un tema basado en la canción francesa de Charles Trenet, llamada "Que reste-t-il de nos amours?" (1942), Quillo junto a Marian de Marte te contagian sus ganas de enamorarte.


Oriundes de Entre Ríos, una tierra prometida, fue grabado durante la cuarentena desde sus casas. Acomodando una forma de producir a su gusto y placer.


Reinventaron la canción, interpretándola y siendo apropiada por ambos. Un tema nuevo. Evoca de manera unívoca a esa época de los 2000's que devino en música que no pasó nunca de moda. Remitiendo a esa tranquilidad seductora y agresiva de discos de Gustavo como "Bocanada", "Siempre Es Hoy" y "Más bien", transmiten esas ganas delicadas y elegantes de transmitir lujuria. Juventud divino tesoro.


Sin dudas son los proyectos que generan expectativas y esperanzas para un género tan renegado últimamente. Si estás transitando el inicio de una potencial historia de amor ésta es la canción indicada. De la camada de artistas como María Centeno, son el futuro de nuestra música contemporánea nacional.


De Buenos Aires al interior, esta escena puede suceder en la rambla del río de Concepción del Uruguay o en algún recoveco de pasaje en Martínez, o un Cul De Sac en Pinamar. Imágenes en la memoria fotográfica emotiva de la vida personal. Banda sonora de un determinado lapsus e historia de amor concreta.


Creo que no hace falta más que abrirse, ser sinceridad, dejarse llevar por la canción y atravesarse por el amor que tanto nos desean Quillo y Marian en este soneto onírico y en prosa. Delirio, bohemia pura, y sábanas dejando humedecerse en una mañana llena de desayunos calmos llenos de temple con tostadas, mates, cigarrillos y marihuana. Con, y, una paz interior conjunta. Como la que transmiten esos dos conectores que no tienen nada que ver ni se relacionan en una misma oración; sin una sintaxis, pero complementándose y dándole un sentido único. Conviviendo. No son iguales, pero similares. No respetan la regla, ni tampoco les interesa sólo verse bien, sino extraer toda la pasión de lo que no puede regularse. Así como funciona el corazón mismo más allá de una noche. Así como de sano es desear amor. Como la madrugada.


LA canción. Si Godard desde su casa franca la escuchara, ya la habría hecho film. Por mí parte, ya me hice mi propia película de amor con ella.



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