Buscar
  • Sebastián Rodríguez

Andrea Álvarez x #CulturaPop: "La ansiedad no es amiga de la creatividad ni de las buenas acciones"


En una entrevista diferente y a la médula con una de las referentes emblemáticas del rock en Argentina, conversamos y conocemos en estos tiempos de cuarentena el costado de Andrea Álvarez que Cultura Pop le intriga escuchar.


Andrea Álvarez es un valor absoluto en sí misma, una guía absoluta de experiencias y pensamientos que muchxs artistas queremos transitar en la lectura y absorber.


Esto es Andrea Álvarez x #CulturaPop, una entrevista apta para músicxs:


¿De qué no se arrepiente haber hecho en su vida Andrea Álvarez? ¿Cuál fue la creencia que más te costó romper?


En realidad yo no me arrepiento de nada. De lo que hice, ni de lo que dejé de hacer, porque en realidad las cosas que no hice que por ahí a veces digo “Uh tal o cual cosa podría haberla hecho” tiene que ver con algo que pasaba en ese momento y con lógicas que trascienden a mi persona digamos. Desde muy chica tuve muchas experiencias, ¿Podría haber tenido más? Si. La mayoría de las cosas que no hice no las hice por falta de plata básicamente, como movidas o viajes o por ahí arriesgar. A veces cuando tenés un piso económico mayor podés tener un resto como para arriesgar. Pero eso en cuanto por ahí en lo laboral o la vida misma pero no tan individual en lo que es mi persona. En lo bien personal la verdad es que no, tuve vida muy experimentada y no me arrepiento de nada. Estoy contenta, las cosas que no me gustan no tienen que ver conmigo, sino con el tiempo, el país, la sociedad en la cual me tocó vivir.

En el medio de todo este caos que estamos viviendo, algunas personas lo toman como una oportunidad, otros como una situación estresante, y muchas otras no tienen como subsistir. Para vos, ¿Cómo fue editar un disco en el 2001? ¿Qué consejos les darías a los músicxs en un año como este?

A mí lo que me pasa es que veo, porque tengo esa capacidad digamos, el oportunismo. Veo en situaciones como las que estamos pasando que en realidad es mundial, veo cosas, obvio. Cosas que no me gustan. Veo también cosas que no me gustan que tienen que ver con gente que la está pasando muy muy mal. Cuando yo saqué mi disco en el 2001 que era una época de crisis pero de acá, del país, lo grabé antes de que pasara el quilombo mayor y sacarlo en el 2001 también fue, y de la manera en que lo hice, re independiente. Aparte fue un año muy caótico para mí porque también me separé del padre de mi hijo, o sea, muchos cambios, cambios míos como persona. Aceptar que era solista. Había muchas cosas y había una escena musical mucho más rica que ahora, en cuanto a que era más fácil llegar a hacer las cosas que ahora, pero me topé con muchas paredes y el hecho de ser independiente me la hizo muy cuesta arriba y solo pocos sobrevivieron. Es más, la escena de los 10 años que siguieron, tuvo que ver con los que pudieron sobrevivir a esa crisis del 2001, que también tiene que ver con la caída de las torres gemelas. Un montón de cosas que repercutieron en el mundo. A mí lo que me pasa ahora es que me parece que la música llega cuando tiene que llegar, que no hay que apresurarse. Hay una cosa que uno aprende con la experiencia y es que la ansiedad no es amiga de la creatividad ni de las buenas acciones. Una vez me dijeron que alguien hambriento hace mal las compras, y es verdad. No tenés que salir con hambre porque compras cualquier cosa. A mí lo que me está pasando ahora es que estaba justo por empezar a demear un disco, y me faltaba terminar letras, y en un momento dije “Guau esto me sirve para terminar la letra del tema que tenía”, y no me sirve nada porque la realidad es que en un momento de incertidumbre la parte creativa no funciona a menos que seas estratégico que no es la forma de hacer arte que yo tengo. Entonces hay que tener confianza en que este tipo de cosas salen un poco después. Igual creo que como está concebida la industria, que se basa bastante en una cobardía, en apostar a lo seguro aunque sea aburrido, en la zona de confort, no va a haber mucho cambio tampoco en lo creativo. Cualquiera diría que sí, que va a salir una horda de bandas punk en contra del barbijo, pero no creo que pase. Si yo le tuviera que dar un consejo a alguien es que tengan paciencia, que observen que todo sirve, y que hay que mantenerse atento para que no pase lo que pasó en la época de cromañón que fue que cambió tanto la escena y le pusieron un estigma al rock de malo. Hay que ver ahora cómo se reinicia toda la actividad, porque hay muchos intereses comerciales, hay mucha mafia atrás de todo, entonces este creo es un buen momento para observar.


¿Se puede contar el secreto de cómo es el proceso de componer desde la batería? Sos única en esa área en la música argentina, y tenemos referentes que crean desde el piano, la viola, puede ser que se me escapen algunos bateros cantantes, pero quién mejor que vos para explicarnos.


No soy la única que toca la batería y compone. No sé cómo componen los demás pero Araujo, Gil Sola, Melanie Williams, hay un montón de gente. Está bien, tocan otros instrumentos, pero yo no compongo solamente desde la batería, compongo desde la guitarra, desde las melodías. Al principio componía desde de la batería y cantaba arriba de un ritmo: ahora ya no lo hago. A veces compongo con estructuras y arriba hago las canciones. A veces hay un riff que hace que aparezca una canción, a veces hay una frase. Entonces ya no compongo desde la batería nada más pero hay varios bateristas. Me olvidé de muchísimos empezando por Javier Martínez de Manal que componen desde la batería. Lo que si yo necesito son estructuras. A mí me gusta armar estructuras en las canciones. Creo que un tema es como un collage que tiene una forma y después tiene capas, y ahí ya viene la producción, pero sobre todo lo que para mí es importante es saber qué voy a contar en esa canción, cuando yo se que voy a contar ya sé todo lo demás y eso trasciende la batería también.

¿Cuál fue el fracaso más significativo que contribuyó a algún éxito? ¿Algún punto de quiebre en el que te hayas vuelto perra y declarado la guerra?


Yo no tuve grandes éxitos en mi carrera personal, digamos en mi carrera solista, por lo tanto tampoco tuve grandes fracasos para mí. Cada vez que voy a tocar yo corto pocos tickets pero no lo considero un fracaso. Considero que es mi realidad, es así, y es una consecuencia de decisiones que yo tomé y tomo y voy a tomar ¿Me gustaría que sea distinto? Sí. ¿Lo haría distinto? No. Entonces, bueno, asumo las consecuencias. Cada vez que tuve una situación que parecía que venía una etapa de bondad, digamos, o de más masividad, no pasó nada nunca. Y me pasó muchas veces de decir guau, acá empezó algo bueno y no pasó nunca nada porque nunca tuve un equipo que me ayudara como para mantener una continuidad, un plan. Porque cada vez que toco o que llego a, que sé yo, a llenar un Niceto, y parece que empezó el éxito, al otro mes tengo que tapar todos los agujeros económicos que hicieron que yo pudiera llegar hasta ahí. Soy muy disciplinada, no debo plata, soy muy organizada en eso. Entonces me dedico a juntar la plata para pagar los gastos que me insumió llegar a ese supuesto éxito. El punto máximo por ahí de un éxito que para los demás fue éxito, fue cuando me nominaron para los Grammy. Fui, obviamente lo perdí, pero yo ya sabía que había posibilidad de que lo ganara pero me di cuenta enseguida que no. Pero no fue un fracaso porque gracias a eso yo pude volver a Nueva York, que era lo que mas quería y no me daban la visa. Entonces también lo que me mostró es que ninguna de esas cosas valen nada, la realidad es que es todo eso forma parte del negocio de la música que es bastante mentiroso y mersa, digamos. No tiene nada que a mi me interese. Las cosas que me interesan a mí están en otros lugares, pero bueno, ya te digo, como no tuve grandes éxitos tampoco tuve grandes fracasos, y las cosas donde no me fue bien tampoco las considero un fracaso. Me da pena porque siempre tengo cada cosa que preparo espero con ansias poder compartirla y a veces hay muy poca gente para compartirla, pero no lo considero un fracaso.

¿La anécdota más loca y aventurada que te tocó vivir en los años en Estados Unidos?


En Estados Unidos tuve muchas anédotas porque era una chica de 22, 23, 24, 25 años, que obviamente vivía mucho tiempo en la calle viviendo la vida de joven. Teniendo relaciones amorosas, tomando clases y cruzando el Central Park de noche caminando. Me gusta mucho ver películas de Nueva York porque me acuerdo de eso y por eso también me gusta volver. Es una ciudad que yo la sentía muy como mía, me pasaban muchas cosas, porque me metía en muchos lugares y porque activaba. Me dediqué a cuidar un bebé y esa relación con esa familia fue la que me sostuvo emocionalmente como para poder hacer otras cosas, y conocí muchísima gente; del jazz, de lo que era moda, digamos, en ese momento. Mucha gente y muy importante. Viví la vida. En general todo lo que viví fue muy aventurado. Hasta me casé. Todo fue muy loco pero yo lo vivía de una forma muy natural y normal.

¿Cuál es tu muletilla fija previa a algún show en vivo? ¿Ritual Infaltable?


Estoy tan ocupada cada vez que toco en vivo porque lo produzco y (si bien tengo gente que me ayuda) la matrix soy yo, entonces estoy demasiado ocupada y desde que tengo también una responsabilidad doméstica, que los perros, y que todo ese tipo de cosas, no tengo tiempo de hacer rituales. Me encantaría hacerlos. Si tengo que tener algo dulce para tomar porque me baja un poco la presión. Me gusta ensayar pero no ensayar el día anterior, pero no hago mucho ritual en general. Ni siquiera hago pre calentamiento de la batería ni nada, no creo mucho en esas cosas. No le hago una mística la situación, pero cuando la estoy haciendo, cuando estoy tocando, si ahí, ese es el ritual para mí. El show en sí.

¿Cuándo te sentís agobiada o desconcentrada artísticamente, que hábitos realizás? ¿Cómo lo manejás?


Lo que más me gusta hacer cuando estoy agobiada o estoy mal, es comprarme algo. Una ropa, algo estúpido. Eso me hace sentir bien pero en general no tengo un mango, pero muchas veces me compro algo. Y aunque parezca una estupidez, una remera, algo que me gusta mucho, me guste y que por ahí no sea tan importante, eso es lo que mejor me hace sentir. Después lo que hago cuando estoy agobiada o desconcertada artísticamente es hago cosas prácticas, por ejemplo: en estos momentos de cuarentena estoy agobiada y desconcertada artísticamente, económicamente, a todo nivel, entonces, como no me dan ganas de hacer nada, hago de todo. ¿Qué de todo? Hago cosas prácticas, mecánicas, que no requieran que me involucre emocionalmente. Hago ejercicios, ejercicios físicos, hago práctica de la batería. Me armé la batería. Yo me agobio artísticamente mucho porque no tengo muchos elementos, tengo muchas ganas de crear y tengo muchos proyectos que están en pausa desde hace años, que no los puedo realizar sola, necesito o equipos de gente y dinero. Entonces me agobio mucho y cuando me agobio hago algo práctico, algo que sea "útil", pero es eso lo que hago. Algo que sirva, jajaj. Tipo en vez, no me acuesto y me tapo con la sábana, voy a la acción.


Un vicio musical que se acentuó en la cuarentena? Te armaste una bata improvisada? Cómo fue esa experiencia de cuarentena? Los vecinos contentos?


En la cuarentena lo que hice fue atravesar un miedo. A mi me da mucho miedo todo lo técnicamente, ¿Cómo te puedo decir? Todo lo que es computación, digital, que sé yo. Soy una persona que por ejemplo, cambia el celular, y me da terror encenderlo. Me da terror cuando me compro una computadora nueva, que por ahí a alguien joven le da excitación probar, y que bueno, "Voy a probar la computadora nueva, voy a encender este nuevo teclado" a mí me da terror, pánico. Tardo meses en hacerlo y cuando decido que finalmente lo voy a hacer no duermo la noche anterior. Bueno, yo me compré un octapad Rolland en julio en Nueva York, lo conseguí muy barato, y las veces que lo intenté prender no entendí nada y me da un pánico. Así es una cosa bastante patológica y lo que hice fue si bien no lo cargué (no lo sé hacer tampoco), no tengo sonidos propios, lo que hice fue encenderlo y empezar a tocar, a tocar con los pads, a empezar a tocar con esos sonidos, y a perderle el miedo al aparato en sí. Cuando trato de ver cómo cargarle sonidos, ahí me agarra el pánico de vuelta, porque no soy auto didácta. Ahora si tuviera alguien que me lo enseñe, pero tipo old school, tipo decís bueno tengo esta persona que viene tal día y hacemos esto y yo después hago la tarea, esa onda, ahí yo lo aprendería. Pero no es algo que me guste de todas maneras, no es algo que me guste de todas maneras, pero bueno, esto fue lo que hice en la cuarentena: me armé una batería para practicar pero no es muy improvisada, es una linda batería que tengo acá pero no suena, esta toda muteada, y arme el Rolland y me puse a tocar.


¿Cuál fue tu ganga musical más preciada?


Tengo una. Un redoblante Ludwig Supraphonic del 68 que era de Junior Cesari, batero de jazz que ya falleció, muy emblemático. Había otro baterista que tenia este redoblante que se llama Quintino Cinalli. Quintino, también, un gran baterista, y yo tenia un redoblante Pearl de madera cuando volví de Nueva York que no era la gran cosa, era un lindo redoblante, y él quería obtener uno de madera, y me pidió si me lo cambiaba por el Supraphonic y lo cambiamos mano a mano. Y es el redoblante que uso, mi redoblante principal del 68, y creo que fue el mejor intercambio que me pasó en mi vida. Hace no mucho tiempo me lo encontré a Quintino en la calle y dije: "¿Te acordás cuando cambiamos los redoblantes?". Él ahí me dijo "No me digas que sos vos la que tenés el Supraphonic de Cesari!", le digo "SÍ". Ahí casi me odió, pero bueno, fue lo mejor que me pasó.


Cantar en vivo de por sí es estresante en cuanto a lo técnico del sonido. Ser baterista también. Y a veces cantantes y bateristas no se llevan bien. ¿Cómo llevás técnicamente las dos en uno? ¿Cuántas veces quisiste matar a un sonidista porque sí pero con varias razones en la manga? Y si tuvieras que recomendarle a un músicx, le recomendarías ser baterista y cantante a la vez?


Cantar y tocar la batería lo que tiene es la forma en que yo lo hago, porque yo veo muchas, Anderson Paak, hay un montón de grandes artistas que cantan y tocan la batería a la vez, muchísimos, Jay Lane, pero usan el micrófono fijo. Todos los que yo conozco usan micrófono fijo porque tiene mejor audio. A mí lo que me pasa físicamente por como yo lo hago necesito tener micrófono de bincha. Desde el micrófono lo peor que nos pasa a los bateristas que cantamos es que entra toda la batería, entonces el sonidista que trabaje sobre esto, tiene que hacer sonido desde la voz. Ese es el punto de partida. Todo lo que entra en ese micrófono y a partir de ahí nivelar. Yo al principio pensé que era muy difícil pero después cuando empecé a trabajar con sonidistas que tienen mucha cancha, me di cuenta que no, que claramente era una característica. Lo que si tiene es que cuando hago cosas en vivo tengo que volver a grabar la voz porque en mi micrófono entran muchas cosas y no se puede trabajar la calidad del audio porque no está separada. Se escucha todo. Y mi mayor problema es el monitoreo porque me entra por el micrófono también toda la batería y entra muy fuerte, me da notas falsas, y sufro bastante en eso porque últimamente me transpira mucho los oídos. Ahí algo que eso es un punto muy importante en estos momentos que yo tengo que solucionar que es como escuchar mejor. Para mí el sonidista es como un músico más en mi proyecto. Ahora cuando me decís si le recomendaría a alguien cantar y tocar la batería, no le puedo recomendar a alguien que va a hacer de su vida, osea , si canta y toca la batería, qué le va hacer? No lo va a hacer porque es fácil o difícil? No es difícil, es lo mismo que cantar y tocar cualquier instrumento a la vez. Yo no puedo cantar y tocar la guitarra por ejemplo.


Artistas para recomendar? Alguno de tu infancia que extrañes mucho?


No me gusta tanto recomendar porque siempre terminás siendo injusta pero lo que a mí me pasa es que yo escucho mucho, yo escucho mucha música, y escucho mucha música de antes y mucha música nueva. Me gustan mucho más las composiciones de antes. Ahora estaba escuchando mucho hip hop y esa es la música que escucho mayormente, música negra. Entonces, es la que me gusta a mí. Lo que yo recomiendo es que sean inquietos y que escuchen, busquen, y se fijen por ejemplo si te gusta Anderson Paak, fijarse qué le gusta a Anderson Paak. Un gran despertador es Questlove, el baterista y productor de The Roots, que él hace estos días de cuarentena noches donde él le muestra a la gente música negra, pero por ejemplo, estuve viendo muchas series, "Hip Hop Evolution" donde que sé yo, cada capítulo que me veía yo me escuchaba todo. Me pasa eso. Pero por ahí un día me despierto y tengo ganas de escuchar música progresiva instrumental o por ahí, el día que se murió Bill Withers hace poco, me la pasé escuchando Bill Withers, o escucho mucho Prince. A mí me gusta mucho la música negra, pero también me gusta el rock, que es la música que yo hago. Tengo épocas. Pero no me gusta recomendar ningún artista porque sería injusto con los que no estoy recomendando que por ahí me olvido en este momento.


¿Cuál es el momento que más te pone R U Fucking With Me? ¿Que situaciones del mundo despiertan tu necesidad de arte? ¿Cuál es tu manifiesto artístico?


Los momentos que acá estas hablando vos de "R U Fucking with me" que en realidad es Lonnie, no yo, son casi todos. Realmente yo compongo desde esa rabia, desde un enojo, desde la necesidad de sacarme la bronca. Me dan bronca los oportunistas, los estratégicos, la gente que toma buenas causas y arma una carrera con eso, el chamuyo, la mentira, o sea; todo lo que está relacionado al mundo de la música me da mucha rabia por la falsedad, la hipocresía, la injusticia. Por eso me gusta mucho los programas de abogados, de justicia. Soy muy fanática de todo eso. O sea que en realidad desde muy chica tengo como una capacidad a registrar muy rápido. Eso, la truchez me da bronca, y bueno, en realidad yo escribo para sacarme las broncas. A mí no me inspira una cosa de amor romántica ni nada para la música, me inspira la bronca y en este mundo donde vivimos muchas veces en el día me pasa, y cuando me meto en las redes me pasa también mucho más.




0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo